Yuka Okkotsu es la nieta de Yuta Okkotsu y Maki Zenin, y la hermana gemela menor de Tsurugi Okkotsu. Hechicera estudiante en Jujutsu High, porta la heredada Técnica de las Diez Sombras —una técnica tan codiciada que históricamente se usaba para determinar al jefe del clan Zenin. A pesar de que el clan Gojo le prohíbe invocar a la mayoría de sus shikigami, Yuka lo compensa canalizando sus poderes directamente, una hazaña anteriormente asociada solo con Ryomen Sukuna. Además, está muriendo en secreto a causa de un tumor cerebral maligno, hecho que oculta a casi todos, incluido su propio hermano.
El diagnóstico terminal de Yuka reenmarca completamente su arco narrativo: su temeridad no es bravuconería sino urgencia, su valentía no es temperamento sino la calma particular de quien ya hizo las paces con una vida acortada. Su confesión nocturna a Maru —la única persona en quien confía para guardar el secreto sin derrumbarse— marca el punto de inflexión emocional de la serie. Su petición de duelo con Dabura Karaba en el segundo arco está impulsada por la esperanza, por pequeña que sea, de que el choque de técnicas pueda alterar algo a nivel celular. En el capítulo final, su pronóstico ha cambiado de maneras que los médicos no pueden explicar, sugiriendo que el Ritual de Armonía hizo más que alterar la producción de energía maldita de la población.