Usami es el Ministro Interino de Asuntos Exteriores de Japón y el enviado diplomático oficial asignado para manejar el primer contacto con la delegación Simurian. Un administrador cuidadoso y experimentado, asigna a los hermanos Okkotsu para trabajar junto a Maru, anticipando que las relaciones personales serán más efectivas que la política formal para garantizar la coexistencia. Su técnica de Habla Maldita —canalizada de forma única a través de su mano en lugar de su garganta como usuarios anteriores— le proporciona una poderosa herramienta de control de multitudes, aunque intentarlo contra Dabura le deja en estado crítico. Usami opera a lo largo de la serie como el rostro institucional del pragmatismo japonés: no tan idealista como Maru, no tan hostil como Cross, pero genuinamente comprometido con un resultado viable. Su reconocimiento tranquilo de que la conexión obvia entre Kyoko y Dabura puede ser el mejor argumento para la coexistencia que cualquiera de los lados podría producir revela a un hombre que entiende que la política sigue al sentimiento, no al revés. Su lesión al enfrentarse a Dabura no lo deja fuera de combate definitivamente; regresa cuando importa, con la discreción característica de alguien que ha aprendido qué batallas vale la pena librar.